El pasado domingo 22 de marzo en el barrio Simón Bolívar, ubicado en el municipio de Uribia, ocurrió un caso de violencia que tiene en alerta a las autoridades en La Guajira.
Catherine Torres, una mujer que en el momento de los hechos estaba en estado de embarazo, sobrevivió a un presunto ataque sicarial en el que un hombre armado llegó hasta la esquina de su vivienda y abrió fuego en su contra con la aparente intención de asesinarla.
El caso, que ha generado conmoción, ocurrió en circunstancias que aún son materia de investigación. Según versiones conocidas, el agresor habría actuado de manera directa y sin mediar palabra, disparando en repetidas ocasiones.
En entrevista con La FM, la propia víctima relató la incertidumbre que rodea el hecho y dejó claro que no tiene claridad sobre quién estaría detrás del atentado.
Torres también explicó que, antes del ataque, había sido blanco de señalamientos en redes sociales, aunque nunca los consideró una amenaza real. “Anteriormente sí me molestaban con cosas de redes sociales, ataques… cosas feas, pero no, nunca le presté atención. Yo siempre ignoraba todo eso”, dijo.
“Fui víctima de un ataque y aún no tengo respuesta sobre por qué ocurrió esto.No entiendo quién me quiere ver muerta, porque yo nunca he sido víctima de amenazas, no tengo enemigos.
Realmente, cuando pasó el ataque yo estaba en mi casa, unos amigos me llevaron al hospital y de inmediato me llevaron a Maicao y como estaba sufriendo bastante decidieron hacerme una cesárea de emergencia”,contó en LA FM.
Pese a lo ocurrido, insistió en que no identifica enemigos. “Realmente desconozco qué persona de pronto me desea tanto daño, no sé, porque yo realmente no tengo enemigos, yo no me meto con nadie y mucho menos mi familia”, aseguró.
Sobre posibles hipótesis, la mujer también fue enfática en descartar conflictos personales recientes. Frente a versiones que apuntaban a la expareja del padre de su hijo, respondió: “No, realmente… cada uno siguió su vida… tampoco he tenido inconvenientes así recientemente”.
El ataque dejó a Catherine gravemente herida y obligó a una intervención médica de urgencia. Su bebé, que nació en medio de esta situación crítica, permaneció varios días bajo observación especializada, generando preocupación entre sus familiares.
Con el paso de los días, la evolución de la menor ha sido positiva. “La bebé está bien, gracias a Dios, ya salió de la unidad de cuidados intensivos y ya está mucho mejor”, confirmó la mujer.
De acuerdo con lo reportado por medios nacionales, el atentado es investigado como un posible caso de sicariato, aunque hasta ahora no hay capturas ni responsables identificados por las autoridades.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por la violencia en distintas regiones del país, donde hechos de este tipo siguen ocurriendo sin que se logre esclarecer rápidamente a los responsables.
Mientras avanzan las investigaciones, Catherine Torres insiste en su llamado a las autoridades. “Ojalá se investigue rápido”, reiteró, a la espera de respuestas sobre un ataque que, según todo indica, estaba dirigido a acabar con su vida.
TOMADO DE LA REVISTA SEMANA
