En el marco del Plan de Intervenciones Colectivas (PIC) Municipal Dibulla 2026, el eje Convivencia Social y Salud Mental desarrolló una de las cuatro acciones educativas programadas para fortalecer el bienestar emocional de la población, mediante una charla psicoeducativa sobre las formas más comunes de manifestación de los trastornos prioritarios en salud mental, como la ansiedad, el estrés y la depresión.
La actividad se llevó a cabo en la vereda Río Claro, municipio de Dibulla, con la participación de 25 integrantes de la comunidad, quienes recibieron información orientada a fortalecer sus conocimientos sobre la identificación temprana de los factores desencadenantes, las señales de alerta y las estrategias para promover el cuidado de la salud mental.
Durante la jornada, el equipo del eje de Convivencia Social y Salud Mental dio la bienvenida a los asistentes y realizó la presentación de los profesionales encargados de la actividad, generando un espacio de confianza y participación comunitaria. Posteriormente, se desarrolló un taller psicoeducativo en el que se abordaron conceptos fundamentales relacionados con la ansiedad, el estrés y la depresión, explicando sus principales características, manifestaciones y alternativas de manejo.
En relación con la ansiedad, se explicó que corresponde a una preocupación excesiva frente a situaciones futuras y que puede generar síntomas tanto físicos como emocionales. Entre las principales señales de alerta se mencionaron la preocupación constante, el nerviosismo, la dificultad para concentrarse, la fatiga, la tensión muscular y los problemas para dormir. Asimismo, se brindaron recomendaciones prácticas como realizar ejercicios de respiración profunda, expresar las emociones con personas de confianza, practicar actividad física y organizar adecuadamente el tiempo.
Respecto al estrés, se indicó que es la respuesta natural del organismo frente a las exigencias o presiones de la vida cotidiana. Aunque en determinadas situaciones puede resultar útil, cuando se mantiene de forma prolongada puede afectar significativamente la salud física y emocional. Entre los síntomas más frecuentes se destacaron la irritabilidad, el cansancio constante, los dolores de cabeza o de espalda, las alteraciones del apetito y las dificultades para descansar. Como medidas preventivas, se recomendó establecer prioridades, realizar pausas activas durante la jornada, practicar técnicas de relajación y buscar apoyo cuando sea necesario.
Durante la charla también se abordó la depresión, explicando que se trata de un trastorno que afecta el estado de ánimo, el pensamiento y el desarrollo de las actividades diarias, y que no debe confundirse con una muestra de debilidad, sino entenderse como una condición de salud que requiere atención profesional. Se socializaron las principales señales de alerta, entre ellas la tristeza persistente, la pérdida de interés por las actividades habituales, los sentimientos de culpa o inutilidad, los cambios en el sueño y el apetito, así como la presencia de pensamientos negativos. Frente a estas situaciones, se invitó a los participantes a no aislarse, expresar sus emociones, buscar ayuda profesional y recordar que no están solos.
Como parte de la actividad, el equipo del PIC brindó recomendaciones dirigidas a la comunidad para facilitar la identificación temprana de los signos que pueden indicar que una persona está atravesando por una dificultad relacionada con su salud mental. Se resaltó la importancia de escuchar, acompañar y orientar oportunamente a quienes presenten cambios en su comportamiento o en su estado emocional, promoviendo la búsqueda de atención profesional cuando sea necesario.
La jornada permitió fortalecer los conocimientos de los participantes sobre la importancia del autocuidado emocional y del reconocimiento oportuno de las señales de alerta. La comunidad comprendió que la identificación temprana de los trastornos mentales favorece el inicio oportuno del tratamiento, evitando que los síntomas se agraven y mejorando significativamente las posibilidades de recuperación y bienestar.
Entre los principales logros alcanzados se destaca la sensibilización de la comunidad frente a la importancia de conocer las causas, manifestaciones y alternativas de atención de los trastornos de salud mental. Asimismo, se promovió una actitud más favorable hacia la búsqueda de apoyo profesional, contribuyendo a disminuir los estigmas asociados a la atención psicológica y psiquiátrica, y fomentando el acceso oportuno a los servicios de salud cuando estos sean requeridos.
Como conclusión, esta acción educativa generó un impacto positivo entre los asistentes, quienes manifestaron su compromiso de compartir los conocimientos adquiridos con sus familias y vecinos, convirtiéndose en multiplicadores de la información dentro de la comunidad. El Plan de Intervenciones Colectivas (PIC) Municipal Dibulla 2026 reafirma así su compromiso con la promoción de la salud mental, reconociéndola como un componente esencial del bienestar integral y de la calidad de vida de la población, mediante estrategias educativas que fortalecen la prevención, el autocuidado y la construcción de entornos saludables.
