Cartagena. — El campo colombiano tiene capacidad para convertirse en uno de los principales motores de crecimiento de la economía nacional, aseguró el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Indalecio Dangond Baquero, durante su participación en la 60.ª Convención Bancaria de Asobancaria.
En su intervención, el jefe de la cartera agropecuaria sostuvo que el potencial productivo del país permitiría que el sector registre un crecimiento promedio anual superior al 3,1 %, una meta que implicaría fortalecer la inversión, ampliar el acceso al crédito y mejorar las condiciones de producción y comercialización de los agricultores.
La intervención del ministro se produjo ante representantes del sector financiero, empresarios y otros actores de la economía nacional reunidos en Cartagena para analizar los principales desafíos del crecimiento colombiano. La edición número 60 de la Convención Bancaria congrega durante tres días a representantes del Gobierno, banca, empresas, organismos multilaterales y expertos nacionales e internacionales.
Crédito y productividad, entre los principales desafíos
El planteamiento del Ministerio adquiere especial relevancia frente a uno de los problemas que históricamente ha enfrentado el sector rural: el acceso a financiación en condiciones que permitan invertir y aumentar la productividad.
En los últimos días, la cartera de Agricultura ha anunciado diferentes instrumentos dirigidos precisamente a mejorar el acceso de los productores a recursos para inversión.
Uno de los ejemplos más recientes es el programa anunciado para la cadena de la caña, que contempla $400.000 millones en financiación, líneas especiales de crédito e instrumentos como el Incentivo de Capitalización Rural y subsidios para seguros frente a riesgos climáticos.
El Ministerio también viene promoviendo mecanismos de financiación para enfrentar los efectos de fenómenos climáticos. En su estrategia frente a El Niño, anunció líneas especiales de crédito y la posibilidad de que el Incentivo de Capitalización Rural cubra hasta el 30 % de determinadas inversiones elegibles, especialmente relacionadas con riego, drenaje y manejo del agua.
El reto es convertir el potencial en resultados
Colombia cuenta con una amplia diversidad climática y territorial que permite desarrollar diferentes actividades agrícolas, pecuarias y agroindustriales. Sin embargo, el desafío consiste en transformar ese potencial en mayor productividad, ingresos para los productores y generación de empleo rural.
El propio ministro ha señalado recientemente que pequeños productores enfrentan dificultades relacionadas con el acceso al crédito, la propiedad de la tierra, la asistencia técnica y la comercialización.
Por eso, la discusión planteada en Cartagena no se limita al crecimiento de las cifras del sector. También pone sobre la mesa la necesidad de fortalecer la relación entre banca, Gobierno y productores, de manera que el crédito llegue efectivamente al territorio y se traduzca en inversiones productivas.
Una agenda que también enfrenta los riesgos climáticos
El panorama para el campo colombiano está acompañado de importantes desafíos ambientales y climáticos.
El Ministerio ha puesto en marcha medidas para atender las afectaciones provocadas por los incendios forestales en el Tolima, con acciones que incluyen suministro de alimento para el ganado, construcción de pozos con sistemas de bombeo y energía solar, alivios financieros y recursos para vivienda rural.
Esto demuestra que el crecimiento agropecuario planteado por el Gobierno tendrá que ir acompañado de infraestructura, disponibilidad de agua, seguros, financiación y capacidad de respuesta frente a eventos climáticos extremos.
El desafío, entonces, será convertir las proyecciones de crecimiento en resultados concretos para quienes producen alimentos en las zonas rurales del país.


