En Maicao, La Guajira, continúa el desarrollo de un proceso de formación artística y cultural dirigido principalmente a niños y jóvenes, mediante las escuelas impulsadas por la Fundación Festival del Fríche, Arte y Cultura de la Guajira Colombo-Venezolana, en el marco del proyecto “La multiculturalidad es símbolo de paz”, identificado con el código C6282 del Programa Nacional de Concertación Cultural 2026.
La iniciativa contempla espacios de aprendizaje en danza, especialmente baile Yonna, dibujo, pintura y artes plásticas, además de formación en música vallenata, con el propósito de acercar a las nuevas generaciones a diferentes expresiones culturales presentes en esta zona fronteriza.
Uno de los componentes del proyecto se desarrolla en territorio ancestral de comunidades wayuu, entre ellas Pipamana, donde se adelantan actividades relacionadas con la formación en danza Yonna. También se han utilizado espacios del sector del Coliseo Jorge Toyota Novoa, en la calle 22 con carrera 10, como escenario para actividades culturales y comunitarias.
La programación también incorpora un componente de emprendimiento cultural y economía comunitaria, mediante muestras de gastronomía tradicional y artesanías elaboradas por integrantes de comunidades wayuu.
Durante los días 18, 19 y 20 de septiembre de 2026, estas actividades incluyeron exposición, concursos y comercialización de productos gastronómicos y artesanales, convirtiendo la expresión cultural en una oportunidad para visibilizar saberes tradicionales y generar ingresos para las comunidades participantes.
El componente musical y las clases de dibujo, pintura y artes plásticas tienen como sede las instalaciones de la Fundación, ubicadas en el barrio Fonseca Siosi de Maicao.
Formación como herramienta de identidad
De acuerdo con la información entregada por la organización, las escuelas iniciaron actividades el 14 de julio de 2026 y hacen parte de un proceso de formación que se extiendio hasta el 14 de octubre.
El proyecto busca que las nuevas generaciones encuentren en el arte un espacio para desarrollar habilidades, fortalecer su identidad cultural y acercarse a las tradiciones de La Guajira.
El enfoque cobra especial relevancia en Maicao, un municipio caracterizado por su diversidad cultural y por la presencia de expresiones vinculadas con la cultura wayuu. El propio Plan de Desarrollo Municipal reconoce al Festival del Fríche entre las manifestaciones culturales y festividades representativas del municipio y registra la existencia de numerosos actores vinculados al sector de las artes y la cultura.
La trayectoria del Festival del Fríche también muestra que sus actividades han estado relacionadas históricamente con la gastronomía, las artesanías, el folclor y las expresiones culturales wayuu, incluyendo participación de comunidades provenientes de Colombia y Venezuela.
En versiones anteriores, el festival ha incorporado actividades como concursos de Yonna, Jayeechi, gastronomía y artesanías, además de espacios destinados al intercambio cultural.
Cultura y paz desde la formación
Para Jorge Saúl Campanella Fernández, director de las programaciones culturales del Festival del Fríche, el proceso debe mantenerse en el tiempo para garantizar que niños y jóvenes continúen teniendo acceso a espacios de formación artística y cultural.
“Seguimos adelante en las formaciones artísticas y culturales de niños y jóvenes que requieren que estas escuelas permanezcan vigentes”, señaló Campanella.
La apuesta plantea una visión en la que la cultura no solamente funciona como escenario de entretenimiento, sino también como herramienta de identidad, participación comunitaria y transmisión de conocimientos entre generaciones.
En un territorio fronterizo como La Guajira, donde convergen distintas expresiones culturales y sociales, este tipo de iniciativas adquiere además una dimensión binacional. El Festival del Fríche ha mantenido históricamente vínculos con expresiones culturales de ambos lados de la frontera colombo-venezolana.
El reto, ahora, es garantizar la continuidad de estos procesos para que las nuevas generaciones puedan seguir aprendiendo música, danza y artes plásticas, al tiempo que conocen y preservan las manifestaciones culturales que hacen parte de la identidad de La Guajira.




