Valledupar/Riohacha. — La temporada seca asociada al fenómeno de El Niño comienza a dejar un fuerte impacto sobre la ganadería de la región Caribe, con Cesar y La Guajira entre los departamentos más afectados.
Un balance preliminar divulgado por la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, establece que entre el 1 de junio y el 1 de agosto de 2026, en el Caribe se reportaron 8.508 animales muertos, 127.648 desplazados y 975.844 hectáreas afectadas.
El Cesar aparece como el departamento con mayor número de animales muertos, con 2.376 bovinos, mientras que La Guajira registra 2.206. En conjunto, ambos departamentos concentran 4.582 muertes de animales reportadas durante ese periodo.
La Guajira enfrenta una de las mayores afectaciones territoriales
Más allá de la mortalidad del ganado, uno de los indicadores que preocupa al sector es la extensión de las áreas comprometidas por la falta de agua y alimento.
En La Guajira, Fedegán reporta 398.711 hectáreas afectadas, mientras que en el Cesar se contabilizan 167.040 hectáreas.
La situación obliga a los productores a movilizar sus animales hacia zonas donde todavía existen fuentes de agua y disponibilidad de alimento, generando además costos adicionales para las familias ganaderas.
El problema no termina en la muerte de los animales
El impacto económico también alcanza la producción de carne y leche.
Fedegán calcula que las afectaciones ocasionadas por el actual episodio climático representan pérdidas nacionales cercanas a 47.000 millones de pesos. De esa suma, alrededor de 27.000 millones corresponderían a la muerte de animales, otros 11.000 millones a la reducción de la producción de carne, leche y derivados, y cerca de 9.000 millones a los costos asociados al desplazamiento del ganado.
El gremio advierte, además, que el balance todavía puede aumentar debido a que existe subregistro, especialmente entre pequeños productores, y porque las condiciones climáticas adversas aún continúan.
El Ideam confirma condiciones climáticas preocupantes
El panorama descrito por Fedegán coincide con los reportes meteorológicos oficiales.
El Ideam informó el 13 de agosto que las condiciones de El Niño continúan fortaleciéndose y estimó una probabilidad superior al 90 % de que persistan hasta el primer trimestre de 2027. El organismo también señaló que existe una probabilidad del 69 % de que el fenómeno alcance una intensidad considerada muy fuerte durante octubre, noviembre y diciembre de 2026.
Días antes, el Ideam había advertido sobre la persistencia de temperaturas elevadas en diferentes zonas del país. En el Caribe fueron señalados, entre otros, Valledupar, Riohacha y Manaure, mientras que Cesar y La Guajira presentaron incrementos importantes en los niveles de alerta por condiciones favorables para incendios de cobertura vegetal.
Fedegán pide un plan de choque
Ante el escenario, el gremio ganadero solicitó al Gobierno Nacional activar un plan de emergencia que incluya medidas relacionadas con abastecimiento, infraestructura para almacenamiento de agua, transporte de animales, acceso a financiación y asistencia técnica.
La petición busca reducir el impacto sobre los productores y evitar que las pérdidas continúen creciendo mientras persisten las condiciones de sequía.
El fenómeno también deja una advertencia de fondo: los eventos climáticos extremos se han convertido en un riesgo recurrente para la actividad ganadera colombiana.
Por ahora, Cesar y La Guajira enfrentan una doble presión: menos agua disponible, menor oferta de alimento y mayores costos para mantener los animales, en una región donde la ganadería constituye una fuente fundamental de ingresos para numerosas familias rurales.
Importante para publicación: recomendamos atribuir las cifras a Fedegán en todo momento y evitar afirmar que las 4.582 muertes fueron certificadas por el Gobierno. Se trata de un balance preliminar del gremio ganadero.


