La inversión social vinculada al sector energético alcanzó durante 2025 más de $4.200 millones en La Guajira, recursos gestionados por ACDesarrollo para proyectos desarrollados junto con empresas del sector y dirigidos a comunidades de Riohacha, Maicao, Manaure y Uribia.
Según el balance divulgado por la organización, las iniciativas beneficiaron a más de 3.900 personas pertenecientes a 34 comunidades, mediante proyectos relacionados con acceso al agua, eficiencia energética, fortalecimiento productivo y formación comunitaria.
Agua y energía solar, una combinación para enfrentar una vieja brecha
Uno de los proyectos se desarrolla en la comunidad de La Estrella, en Maicao, donde fue implementada una solución de generación de agua atmosférica alimentada mediante energía solar.
La propuesta busca aprovechar la humedad del ambiente para producir agua y utilizar una fuente energética renovable, una combinación especialmente relevante en zonas rurales donde las dificultades de acceso al recurso hídrico y a la energía siguen siendo parte de los principales desafíos.
El contexto departamental explica la importancia de este tipo de iniciativas. Los datos más recientes del DANE indican que La Guajira registró en 2025 una pobreza monetaria del 60,2 %, la segunda más alta del país después de Chocó.
Pescadores de Manaure incorporan tecnología para reducir costos
Otro de los proyectos destacados es Pescadores de Futuro, desarrollado en El Pájaro, Manaure, con inversión de Hocol y acompañamiento de ACDesarrollo.
La iniciativa involucró a diez asociaciones de pescadores artesanales, que sustituyeron motores de gasolina de dos tiempos por motores de cuatro tiempos que funcionan con gas licuado de petróleo.
De acuerdo con la información técnica del proyecto, el cambio habría permitido reducir en más del 96 % las emisiones de CO₂ de las embarcaciones participantes y generar un ahorro estimado de $504 millones anuales para el conjunto de pescadores beneficiados, principalmente por la reducción del gasto en combustible.
Formación y emprendimiento también hacen parte de la estrategia
La inversión no se concentró exclusivamente en infraestructura. En Manaure también se desarrollaron programas de formación para líderes y lideresas Wayuu, orientados a fortalecer la gestión comunitaria y la participación ciudadana.
A esto se suma la metodología C.R.E.C.E., enfocada en acompañar emprendimientos desde la identificación de necesidades hasta la consolidación de iniciativas productivas.
La apuesta busca que las comunidades no sean únicamente receptoras de inversiones, sino que puedan participar en la construcción, apropiación y sostenibilidad de los proyectos.
Una inversión que llega en medio de enormes desafíos territoriales
Los resultados adquieren mayor relevancia si se consideran las condiciones estructurales del departamento.
La Corte Constitucional mantiene activo el seguimiento a la Sentencia T-302 de 2017, que declaró un estado de cosas inconstitucional relacionado con los derechos de la niñez Wayuu al agua potable, alimentación, salud y participación en Riohacha, Manaure, Maicao y Uribia.
Precisamente, entre el 26 y el 28 de agosto de 2026, la Corte realiza una inspección judicial en estos municipios para verificar directamente las condiciones existentes en territorio y el cumplimiento de las órdenes impartidas.
Esto permite poner la inversión empresarial en un contexto más amplio: los proyectos sociales pueden contribuir a cerrar brechas, pero no sustituyen las obligaciones constitucionales del Estado ni las soluciones estructurales que requiere el departamento.
Desde ACDesarrollo sostienen que su función consiste en acompañar a las empresas en la gestión territorial, el relacionamiento con las comunidades y la ejecución de iniciativas de inversión social.
La directora de Inteligencia de Entorno e Investigaciones Aplicadas de la organización, Milagro Barraza, destacó que la inversión empresarial adquiere mayor impacto cuando se acompaña de conocimiento del territorio, capacidad de ejecución y diálogo con las comunidades.
El reto: que la inversión produzca resultados sostenibles
El desafío para La Guajira no se limita a conseguir recursos. También implica garantizar que las soluciones implementadas funcionen, sean sostenibles, tengan mantenimiento y respondan realmente a las necesidades de las comunidades.
En un departamento que combina un enorme potencial energético con elevados niveles de pobreza y profundas brechas de servicios básicos, el debate sobre inversión social adquiere especial importancia.
La experiencia de estos proyectos muestra una ruta posible: combinar inversión empresarial, conocimiento técnico, participación comunitaria y seguimiento institucional, sin perder de vista que las necesidades históricas de La Guajira requieren respuestas de largo plazo.


