El Plan de Intervenciones Colectivas (PIC) continúa promoviendo acciones educativas para proteger la salud de las comunidades y fomentar el cuidado del medio ambiente.
La educación comunitaria sigue consolidándose como una de las principales herramientas para prevenir enfermedades y promover estilos de vida saludables. Bajo esta premisa, el Plan de Intervenciones Colectivas (PIC), a través de su Eje de Salud Ambiental, llevó a cabo una jornada de sensibilización en el barrio Canta Rana, del corregimiento de Mingueo, donde cerca de 25 habitantes participaron activamente en un espacio de aprendizaje enfocado en el reciclaje, el manejo adecuado de los residuos sólidos y la prevención de las Enfermedades de Transmisión por Vectores (ETV), especialmente el dengue.
La actividad tuvo como propósito fortalecer los conocimientos de la comunidad sobre las acciones que pueden implementarse desde el hogar para disminuir los factores de riesgo que favorecen la aparición de enfermedades transmitidas por mosquitos. Además de brindar información técnica, la jornada buscó generar conciencia sobre la importancia de que cada familia asuma un papel activo en la conservación de ambientes saludables y en la protección de la salud colectiva.

Durante el encuentro, los profesionales del componente de Salud Ambiental desarrollaron una charla participativa en la que explicaron la relación existente entre la inadecuada disposición de los residuos sólidos, la acumulación de agua en recipientes y la proliferación del mosquito Aedes aegypti, principal transmisor del dengue. Los asistentes conocieron recomendaciones prácticas para eliminar criaderos, mantener limpios los patios, cubrir adecuadamente los depósitos de agua y clasificar correctamente los residuos que se generan en los hogares.
Asimismo, se destacó la importancia del reciclaje como una práctica que no solo contribuye a la protección del medio ambiente, sino que también ayuda a disminuir los espacios donde pueden reproducirse insectos y otros vectores que representan un riesgo para la salud pública. La correcta separación de materiales reciclables y la disposición responsable de los desechos fueron algunos de los temas abordados durante la capacitación.
Como complemento al proceso educativo, se entregó material informativo diseñado para reforzar los conocimientos adquiridos durante la jornada y servir como herramienta de consulta para las familias. Los folletos incluyeron recomendaciones sencillas y de fácil aplicación relacionadas con la prevención del dengue, el manejo de residuos y las acciones de autocuidado que pueden implementarse diariamente.
Uno de los aspectos más destacados de la actividad fue la participación activa de la comunidad. Los asistentes compartieron experiencias, manifestaron las problemáticas ambientales que enfrentan en su sector y resolvieron inquietudes con el equipo de profesionales, generando un espacio de diálogo que fortaleció el intercambio de conocimientos y la construcción conjunta de soluciones para mejorar las condiciones del entorno.

Los organizadores resaltaron que la prevención del dengue no depende únicamente de las acciones adelantadas por las autoridades de salud, sino también del compromiso permanente de la ciudadanía. Por ello, insistieron en que pequeñas acciones como eliminar recipientes que acumulen agua, mantener limpios los alrededores de las viviendas, reciclar correctamente y promover estas prácticas entre vecinos y familiares pueden marcar una diferencia significativa en la reducción del riesgo de transmisión de esta enfermedad.
Con este tipo de jornadas, el Plan de Intervenciones Colectivas reafirma su compromiso con la promoción de la salud, la prevención de enfermedades y el fortalecimiento de la participación comunitaria. Estas estrategias permiten acercar la oferta institucional a los territorios, generar conciencia ciudadana y consolidar una cultura de corresponsabilidad frente al cuidado del medio ambiente y la salud pública.
La implementación permanente de actividades educativas en las comunidades representa un aporte fundamental para la construcción de entornos más limpios, seguros y saludables, donde la participación de los ciudadanos se convierte en el principal aliado para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida de toda la población.


