Siete hombres asesinados y uno herido: La Guajira vivió una jornada marcada por la violencia

Los hechos ocurrieron durante el viernes 16 de octubre en Villanueva, San Juan del Cesar, Hatonuevo, Uribia, Riohacha y Albania. Las autoridades investigan cada caso y, por ahora, no han establecido una relación entre los ataques.

La Guajira cerró el viernes 16 de octubre con un balance judicial que genera preocupación entre las comunidades: siete hombres fueron asesinados y otro resultó herido en diferentes hechos registrados en seis municipios del departamento.

Los casos ocurrieron desde horas de la mañana hasta la noche y tuvieron como escenarios Villanueva, San Juan del Cesar, Hatonuevo, Uribia, Riohacha y Albania. De acuerdo con los reportes conocidos, las víctimas fueron atacadas en circunstancias diferentes, algunas mientras desarrollaban actividades laborales y otras cuando se encontraban en sus lugares de residencia.

Por el momento, las autoridades no han confirmado que los homicidios estén relacionados entre sí. Por esa razón, cada caso debe ser tratado como una investigación independiente hasta que Policía y Fiscalía establezcan posibles conexiones, móviles o responsables.

Villanueva abrió la jornada violenta

El primer caso se registró en Villanueva, aproximadamente a las 10:10 de la mañana. Allí fue asesinado Jesús Ignacio Colmenares Moreno, ciudadano venezolano dedicado a labores de albañilería.

Según el reporte conocido, Colmenares Moreno se encontraba en una vivienda del barrio 6 de Abril cuando dos hombres que se movilizaban en motocicleta habrían llegado al lugar y efectuado varios disparos.

Horas después, hacia las 12:07 del mediodía, Villanueva volvió a registrar un homicidio. Rafael Guillermo Charry Gutiérrez, de 50 años, murió después de recibir tres impactos de arma de fuego. Las primeras informaciones no establecieron con precisión las circunstancias ni el lugar exacto del ataque.

San Juan del Cesar también registró dos hechos

Aproximadamente a las 12:36 del día, Óscar Orlando Cano Pertuz fue atacado mientras realizaba trabajos de construcción en el barrio Nueva Colombia.

De acuerdo con la información preliminar, los agresores habrían escapado en una motocicleta en dirección al corregimiento de Los Haticos. Cano Pertuz fue trasladado hasta el Hospital San Rafael, donde posteriormente falleció debido a la gravedad de las heridas.

La violencia regresó a San Juan del Cesar en horas de la noche. Julio Alfredo Daza Daza fue atacado mientras permanecía en la terraza de su vivienda, en el barrio Altos de La Prosperidad.

A diferencia de los casos mortales, Daza Daza sobrevivió al ataque y fue trasladado al Hospital San Rafael, donde permanecía estable según el reporte conocido.

Hatonuevo y Uribia, otros escenarios de los ataques

En Hatonuevo, aproximadamente a las 4:50 de la tarde, fue asesinado Jeancarlos Ramón Chirinos Gutiérrez, de 34 años.

El hombre, dedicado a la mecánica, se encontraba en su taller del barrio El Corredor cuando habría sido atacado con arma de fuego. Fue trasladado al Hospital Nuestra Señora del Carmen, pero llegó sin signos vitales.

En Uribia, la víctima fue Wuilmer Jooney Polo Ariza, de 36 años, oriundo de Barranquilla y trabajador de una obra de construcción.

El reporte señala que se encontraba frente a su vivienda, en el barrio Venezuela, cuando dos hombres que se movilizaban en motocicleta habrían llegado al lugar y le dispararon.

Riohacha y Albania cerraron el balance

En Riohacha, cerca de las 8:30 de la noche, se registró otro homicidio en el barrio 2 de Febrero. La identidad de la víctima aún no había sido establecida en el reporte consultado.

Según la información preliminar, el hombre habría intentado refugiarse en un establecimiento ubicado en la calle 61 con carrera 7H, donde finalmente fue alcanzado por los disparos. En el sitio fueron encontradas vainillas de arma de fuego.

El último caso reportado ocurrió en Albania, donde fue asesinado un hombre conocido preliminarmente como “Murillito”. Las primeras versiones conocidas presentan diferencias sobre las circunstancias exactas del ataque, por lo que ese aspecto deberá ser establecido mediante la investigación de las autoridades.

Autoridades deberán establecer si existe alguna conexión

El balance de esta jornada plantea varios interrogantes para los investigadores: ¿qué motivó cada ataque?, ¿quiénes fueron los responsables?, ¿se trata de hechos independientes o existe algún elemento común entre algunos de ellos?

Hasta el momento, no hay confirmación oficial que permita afirmar que los siete homicidios formen parte de una misma acción criminal.

La investigación deberá establecer los móviles de cada caso y determinar si existen patrones relacionados con las víctimas, los lugares, las armas utilizadas o la forma de actuación de los agresores.

Más allá de las hipótesis que puedan surgir en las comunidades o en redes sociales, será la evidencia recopilada por las autoridades la que permita establecer responsabilidades y eventuales conexiones entre los hechos.

La jornada deja siete familias afectadas, una persona herida y una nueva preocupación por la seguridad en diferentes municipios de La Guajira.

 

Esta noticia fue curada por inteligencia artificial y contrastada con fuentes informativas disponibles al momento de su elaboración.

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