El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella designó a la exrepresentante a la Cámara por Arauca Lina María Garrido Martín como nueva directora general de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), una de las entidades estratégicas para la política de acceso, formalización y ordenamiento de la propiedad rural en Colombia.
La designación quedó consignada en el Decreto 1149 del 10 de agosto de 2026, expedido por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y suscrito por el presidente De la Espriella y el ministro de Agricultura, Indalecio Dangond Baquero.
De acuerdo con el acto administrativo, Garrido asumirá el cargo de directora general de la ANT, con vigencia a partir de la expedición del decreto.
Su llegada se produce pocos días después del inicio del nuevo Gobierno y en un momento en el que el Ministerio de Agricultura ha anunciado una revisión de diferentes procesos relacionados con la política de tierras y la gestión de las entidades del sector.
¿Quién es Lina María Garrido?
Lina María Garrido Martín nació en Arauca en 1987 y es profesional en Relaciones Internacionales y Estudios Políticos de la Universidad Militar Nueva Granada.
También cuenta con especializaciones en Opinión Pública y Mercadeo Político, de la Pontificia Universidad Javeriana, y en Gerencia Social, de la Escuela Superior de Administración Pública.
Su trayectoria en el sector público comenzó en 2010, cuando trabajó como asesora en una Unidad de Trabajo Legislativo de la Cámara de Representantes.
Posteriormente fue concejala de Arauca y, entre 2022 y 2026, ocupó una curul en la Cámara de Representantes en representación de ese departamento.
Durante su paso por el Congreso ejerció responsabilidades en la Comisión Legal para la Equidad de la Mujer y ocupó la Segunda Vicepresidencia de la Cámara.
Su trayectoria también estuvo marcada por la participación en asuntos de política regional y por el ejercicio de control político desde el Congreso.
De la política regional a la conducción de la política de tierras
La llegada de Garrido a la ANT supone el paso de una dirigente con trayectoria política y legislativa regional a la dirección de una entidad con responsabilidades de alcance nacional.
La Agencia Nacional de Tierras es la máxima autoridad de tierras de la Nación y tiene como misión ejecutar la política de ordenamiento social de la propiedad rural formulada por el Ministerio de Agricultura.
Entre sus responsabilidades están los procesos de acceso a tierras, formalización de la propiedad rural, administración de tierras de la Nación, adjudicación de baldíos y administración de los fondos de tierras, entre otras funciones.
La ANT fue creada mediante el Decreto 2363 del 7 de diciembre de 2015, antes de la firma definitiva del Acuerdo de Paz de La Habana. Su creación respondió a la necesidad de establecer una nueva institucionalidad para administrar la política de tierras y enfrentar los problemas históricos de informalidad y concentración de la propiedad rural.
El reto de formalizar la propiedad rural
Uno de los principales desafíos que tendrá Garrido será avanzar en la formalización de la propiedad rural y garantizar seguridad jurídica sobre los predios.
La propia ANT señala que entre sus funciones se encuentra gestionar el acceso a la tierra, adelantar procesos de titulación, administrar baldíos de la Nación y desarrollar mecanismos de formalización para trabajadores agrarios y pobladores rurales.
También tiene responsabilidades frente a comunidades étnicas, zonas de reserva campesina y otros procesos relacionados con el ordenamiento social de la propiedad.
El desafío es especialmente complejo porque los procesos de tierras involucran aspectos jurídicos, catastrales, sociales, productivos y territoriales.
La Agencia, además, utiliza herramientas como el Registro de Sujetos de Ordenamiento (RESO) para identificar potenciales beneficiarios de los programas de acceso y formalización. La inscripción en este registro, sin embargo, no significa automáticamente que una persona recibirá un predio; la adjudicación depende de que se complete el procedimiento establecido por la ley.
Una entidad con decisiones de alto impacto
La dirección de la ANT tiene un peso considerable dentro de la política rural colombiana.
El director general es servidor público de libre nombramiento y remoción del presidente y ejerce la representación legal de la Agencia. Entre sus responsabilidades están dirigir los programas institucionales, establecer lineamientos para la formalización y los procedimientos agrarios, orientar los procesos de acceso a tierras y administrar los recursos y bienes bajo responsabilidad de la entidad.
Por eso, el nombramiento de Garrido tendrá efectos sobre miles de procesos que se adelantan en diferentes regiones del país.
La ANT reporta actualmente programas de acceso y formalización dirigidos a campesinos, trabajadores rurales y comunidades étnicas, además de procedimientos relacionados con seguridad jurídica de predios y administración de tierras de la Nación.
La política de tierras entra en una nueva etapa
La designación ocurre mientras el nuevo Gobierno plantea una revisión de la gestión recibida de la administración anterior.
El ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, ha anunciado auditorías y revisiones en diferentes entidades del sector, entre ellas la Agencia Nacional de Tierras, con el propósito de evaluar contratos, procesos de adquisición y procedimientos relacionados con la política de tierras.
En este contexto, la nueva directora tendrá que combinar la continuidad de los programas que tienen sustento legal con las eventuales modificaciones que defina el nuevo Gobierno.
Uno de los puntos centrales será determinar cómo avanzar en la formalización y acceso a tierras sin afectar los procesos que ya se encuentran en curso y garantizando el debido proceso de campesinos, propietarios, comunidades étnicas y demás actores involucrados.
Garrido llega con respaldo político
Garrido también tiene un antecedente político que ha sido relevante en su llegada al Gobierno: fue una de las figuras que respaldó tempranamente la candidatura presidencial de Abelardo de la Espriella.
Su designación, por tanto, combina experiencia legislativa y regional con una relación política previa con el nuevo mandatario.
El desafío será transformar esa experiencia política en capacidad de gestión frente a una entidad eminentemente técnica y jurídica, cuyos procesos pueden tardar años debido a la complejidad de los procedimientos agrarios.
También cambia la dirección del DPS
El Gobierno Nacional oficializó además el nombramiento de Sandra Suárez Pérez como directora del Departamento Administrativo para la Prosperidad Social (DPS) mediante el Decreto 1147 del 10 de agosto de 2026, según la información suministrada.
Suárez asumirá la conducción de una entidad encargada de coordinar políticas y programas dirigidos a poblaciones en situación de pobreza y vulnerabilidad.
El nombramiento forma parte de la reorganización del equipo directivo con la que el Gobierno de De la Espriella comenzó su administración.
El reto para la nueva directora de la ANT
Con su llegada a la Agencia Nacional de Tierras, Lina María Garrido tendrá que enfrentar algunos de los problemas estructurales más complejos del campo colombiano: la informalidad de la propiedad, el acceso desigual a la tierra, la seguridad jurídica de los predios, los conflictos territoriales y la necesidad de fortalecer la gestión institucional.
La magnitud de esas responsabilidades hace que su gestión sea relevante no solamente para el Ministerio de Agricultura, sino para miles de familias campesinas y comunidades rurales que dependen de las decisiones de la ANT para definir su relación jurídica con la tierra.
El nuevo Gobierno tendrá ahora que demostrar cómo traducirá sus anuncios sobre la política rural en decisiones concretas, mientras Garrido comienza a asumir una de las entidades con mayor responsabilidad en la administración de la tierra en Colombia.
