SAN DIEGO, CESAR.— La temporada de lluvias volvió a generar afectaciones en el corregimiento de Nueva Flores, jurisdicción del municipio de San Diego, donde las inundaciones han golpeado viviendas, cultivos, vías terciarias y otros sectores de la comunidad.
La magnitud de la emergencia presenta dos cifras que deben diferenciarse. La Alcaldía de San Diego reportó inicialmente 16 familias damnificadas, mientras que la Gobernación del Cesar informó posteriormente que más de 200 familias resultaron afectadas por las inundaciones. La diferencia corresponde a la evolución del censo y a la distinción entre personas o familias directamente damnificadas y el universo general de afectados.
Uno de los factores que incrementó la preocupación de las autoridades fue el registro preliminar de 73,6 milímetros de lluvia acumulados durante 12 horas en la estación Centenario Hacienda, ubicada en el área de Agustín Codazzi. El volumen fue clasificado dentro del rango de lluvia muy fuerte y coincidió con condiciones de vigilancia hidrológica sobre la cuenca media del río Cesar, particularmente en el río Casacará y sus afluentes.
Una emergencia que vuelve a repetirse
La situación no sería un hecho aislado para los habitantes de Nueva Flores. El alcalde de San Diego, Unaldo Rocha Calderón, explicó que el problema está relacionado con el comportamiento de los afluentes y que durante los periodos de lluvias el incremento de los caudales termina generando afectaciones en sectores vulnerables del corregimiento.
El mandatario también señaló que Nueva Flores cuenta con alrededor de 270 viviendas y que existe una zona particularmente expuesta a las crecientes. La administración municipal viene gestionando alternativas para enfrentar una problemática que, según las autoridades locales, requiere obras que superen la atención de emergencia.
Gobernación activa atención humanitaria
Ante la emergencia, la Gobernación del Cesar, a través de la Oficina Departamental de Gestión del Riesgo, desplazó ayudas humanitarias hacia Nueva Flores para atender a las familias afectadas.
El Gobierno departamental anunció además la realización de mesas de trabajo con las secretarías de Planeación e Infraestructura, con el propósito de evaluar alternativas que permitan avanzar hacia una solución de fondo y reducir la vulnerabilidad de la comunidad frente a futuras crecientes.
La respuesta institucional busca, de esta manera, combinar la asistencia inmediata con la identificación de obras de mitigación que permitan disminuir el impacto de las inundaciones en las próximas temporadas de lluvia.
El riesgo continúa bajo vigilancia
El escenario meteorológico también mantiene la atención de las autoridades. El Ideam informó sobre el tránsito de la onda tropical número 45, fenómeno que durante el fin de semana favoreció el aumento de la nubosidad, las precipitaciones y la actividad eléctrica en diferentes sectores del Caribe colombiano. Para Cesar se contemplaron lluvias y actividad eléctrica dentro del escenario previsto.
El Ideam mantiene, además, un sistema de seguimiento permanente sobre los niveles de los ríos y las alertas hidrológicas, con boletines que se actualizan diariamente y que sirven como referencia para las entidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo.
Por ahora, la atención está concentrada en las familias afectadas y en el seguimiento del comportamiento de los ríos y afluentes. Sin embargo, para los habitantes de Nueva Flores el desafío va más allá de la emergencia actual: lograr que las obras de mitigación anunciadas permitan reducir el riesgo y evitar que cada temporada de lluvias vuelva a convertirse en una emergencia para la comunidad.
Radio Delfín 1060 AM continuará haciendo seguimiento a la situación y a las decisiones que adopten las autoridades frente a esta emergencia en el Cesar.
