Familia Gilinski anuncia donación de $150.000 millones para reconstruir hospitales y escuelas afectadas por el terremoto en Cali.

El empresario Jaime Gilinski y su esposa, Raquel Kardonski, destinarán los recursos a la recuperación de infraestructura educativa y hospitalaria de la capital del Valle del Cauca. El anuncio se conoce mientras Colombia supera las 280 víctimas mortales por el terremoto del 10 de agosto.

La reconstrucción de Cali comienza a sumar nuevos recursos provenientes del sector privado. El presidente Abelardo De La Espriella anunció este domingo que el empresario Jaime Gilinski y su esposa, Raquel Kardonski, realizarán una donación de $150.000 millones destinada a apoyar la recuperación de hospitales y establecimientos educativos afectados por el terremoto que sacudió al país el pasado 10 de agosto.

El anuncio fue realizado por el propio mandatario a través de X, después de sostener una conversación telefónica con el empresario.

“Me informaron de la decisión que han tomado de donar 150.000 millones de pesos para la reconstrucción de hospitales y escuelas en Cali”, informó De La Espriella.

El presidente calificó el aporte como un gesto de solidaridad con las familias afectadas por la emergencia.

Los recursos estarán destinados a salud y educación

La donación tendrá como objetivo inicial intervenir infraestructura fundamental para la prestación de servicios públicos en Cali.

El alcalde de la ciudad, Alejandro Eder, confirmó el aporte y señaló que la administración distrital ya está trabajando con la fundación de la familia Gilinski para determinar cuáles serán los primeros hospitales y establecimientos educativos que recibirán recursos.

El mandatario local agradeció la contribución y destacó que el dinero permitirá avanzar en la recuperación de dos sectores considerados prioritarios para las comunidades afectadas: la salud y la educación.

Este punto será determinante en la etapa que comienza ahora, porque no todas las edificaciones afectadas necesariamente requieren reconstrucción total. Los equipos técnicos deberán establecer cuáles pueden ser reparadas, cuáles necesitan reforzamiento estructural y cuáles deben ser demolidas.

El terremoto deja 289 muertos y más de 4.000 heridos

La donación se conoce mientras las autoridades continúan consolidando el balance de la emergencia nacional.

De acuerdo con el último reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con corte al 16 de agosto, el terremoto deja 289 personas fallecidas, 4.187 heridas y 143 desaparecidas.

La emergencia ha alcanzado 15 departamentos y alrededor de 450 municipios, con más de 185.000 personas afectadas.

La magnitud del desastre también se refleja en los daños sobre viviendas, hospitales, escuelas, vías, puentes y sistemas de servicios públicos.

Cali enfrenta una reconstrucción de grandes proporciones

La capital del Valle del Cauca aparece entre las ciudades que han sufrido daños significativos.

En diferentes sectores se reportaron edificios afectados, viviendas que quedaron inhabitables y daños en infraestructura esencial.

Uno de los casos más relevantes corresponde al Hospital Universitario del Valle, uno de los principales centros asistenciales de la región, cuya infraestructura sufrió afectaciones como consecuencia del movimiento telúrico.

La situación obliga a las autoridades a garantizar que los servicios médicos puedan mantenerse mientras se adelantan las evaluaciones y obras de recuperación.

La educación también quedó afectada

Los daños no se limitan al sector hospitalario.

El último balance nacional reportado por las autoridades registra 2.838 centros educativos afectados, una situación que puede tener consecuencias importantes para miles de estudiantes si las instituciones no pueden regresar rápidamente a sus actividades normales.

La reconstrucción de colegios deberá incluir no solamente las estructuras físicas, sino también la recuperación de espacios destinados a alimentación escolar, actividades deportivas y otros servicios complementarios.

Por eso, la decisión de orientar parte de la donación hacia infraestructura educativa busca atender una de las necesidades que permanecerán después de que termine la fase de emergencia.

Una donación que entra en la etapa de reconstrucción

Los $150.000 millones representan uno de los aportes privados de mayor magnitud anunciados hasta ahora para la recuperación de Cali tras el terremoto.

Sin embargo, el desafío financiero de la reconstrucción será considerablemente mayor, debido a la extensión de los daños en vivienda, infraestructura pública, vías, servicios de salud, educación y redes de servicios.

Por ello, el aporte privado se suma a los recursos que deberán movilizar el Gobierno Nacional, la Alcaldía de Cali, la Gobernación del Valle del Cauca y eventualmente organismos de cooperación internacional.

La prioridad será definir dónde invertir

El siguiente paso será establecer qué proyectos serán financiados con la donación.

La Fundación de la familia Gilinski y la Alcaldía de Cali deberán determinar cuáles son las necesidades más urgentes y cuáles proyectos pueden ejecutarse con mayor rapidez.

La transparencia en esta etapa será fundamental: identificar los proyectos, establecer presupuestos, publicar avances y garantizar que los recursos lleguen efectivamente a las comunidades afectadas serán aspectos determinantes para la credibilidad del proceso de reconstrucción.

La emergencia entra en una segunda fase

Después de varios días concentrados en la búsqueda y rescate de personas, Colombia empieza a enfrentar una nueva etapa de la emergencia.

Ahora las autoridades deberán atender a quienes perdieron sus viviendas, garantizar alojamiento temporal, recuperar servicios públicos y reconstruir la infraestructura destruida.

En Cali, la donación anunciada por los Gilinski constituye un primer aporte privado de gran magnitud para esa nueva fase.

Pero el reto será convertir los recursos en hospitales funcionando, colegios reconstruidos y espacios seguros para las comunidades.

Mientras continúan las labores de búsqueda de las personas desaparecidas, la ciudad comienza a mirar hacia una tarea que será mucho más prolongada: volver a ponerse de pie después del terremoto.

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