Bogotá. — El presidente Abelardo De La Espriella ofreció este domingo 30 de agosto excusas públicas por los elementos religiosos incluidos en la ceremonia de su posesión presidencial, realizada el pasado 7 de agosto en Cali, en cumplimiento de una decisión judicial.
La declaración se produjo durante la alocución presidencial, después de que el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá resolviera una acción de tutela presentada por el ciudadano Omar Alberto Franco Becerra, quien alegó una afectación de sus derechos relacionados con la libertad de conciencia y de culto.
El despacho judicial consideró que determinados elementos de la ceremonia oficial desconocieron el principio de neutralidad religiosa que debe observar el Estado y ordenó al mandatario ofrecer disculpas públicas.
¿Qué ocurrió durante la posesión?
La controversia se originó por la inclusión de un espacio denominado “invocación y alabanza” dentro de la ceremonia de transmisión de mando, además de la participación de representantes de diferentes expresiones religiosas y la presencia de símbolos católicos.
De acuerdo con la información publicada sobre el fallo, durante el acto participaron representantes de tres sectores religiosos. El juez estableció que los funcionarios públicos pueden ejercer libremente sus creencias personales, pero deben mantener la neutralidad religiosa cuando actúan en representación del Estado.
El argumento del presidente
Durante su intervención, De La Espriella explicó que la ceremonia de transmisión de mando correspondía a un punto del orden del día de la sesión conjunta del Congreso y sostuvo que dicho orden había sido aprobado por las mesas directivas de esa corporación.
El mandatario también hizo énfasis en su condición personal de creyente y católico, pero afirmó que esa convicción no modifica su obligación constitucional de garantizar las libertades de todos los ciudadanos.
“Si este acto pudo generar incomodidad o si ofendió a alguna persona, en mi condición de jefe de Estado, ofrezco excusas por ello”, manifestó el presidente, según reportaron medios nacionales.
Una discusión que trasciende la ceremonia
La decisión judicial no se limita únicamente a las disculpas públicas.
Según los reportes sobre el fallo, también se ordenó a la Presidencia adoptar una directiva orientada a garantizar el respeto por la neutralidad religiosa del Estado en los actos oficiales. La decisión igualmente contempla una actuación frente al presidente del Congreso, debido a que la posesión se desarrolló en el marco de una sesión conjunta de esa corporación.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre los límites entre la libertad religiosa de quienes ejercen cargos públicos y el deber de neutralidad de las instituciones estatales.
En otras palabras, el fallo no cuestiona el derecho individual del presidente a profesar una religión, sino la forma en que las expresiones religiosas pueden incorporarse a ceremonias realizadas en nombre del Estado.
El mandatario, por su parte, reiteró que garantizará la libertad de quienes profesan cualquier religión y también de quienes no profesan ninguna.
