El presidente electo, Abelardo de la Espriella, anunció este lunes 13 de julio durante una transmisión en vivo que uno de los primeros cambios de su administración será la eliminación de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y la supresión de 229 cargos del Estado. La medida empezará a regir, según indicó, a partir del 7 de agosto cuando asuma oficialmente la Presidencia de la República.
La decisión hace parte de una reestructuración de la Presidencia que, de acuerdo con el mandatario electo, busca reducir «la burocracia y desmontar los principales componentes de la política de paz total» implementada durante el gobierno de Gustavo Petro. Según explicó, los recursos que dejará esa reducción de personal serán destinados al fortalecimiento de la seguridad y a otros programas del Estado.
Cambios con la eliminación de 229 cargos
Durante su intervención, De la Espriella aseguró que el Comisionado para la Paz dejará de existir porque «su gobierno no continuará con los procesos de negociación impulsados por la administración saliente».
“Se acaba el Comisionado para la Paz, porque no habrá más procesos de falsa paz en mi Gobierno. A partir del 7 de agosto, el objetivo será la seguridad del pueblo y el desmonte total del sistema de impunidad que reina en este momento”, afirmó.
El presidente electo también anunció la eliminación de la Consejería para la Reconciliación Nacional y de la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario. De acuerdo con lo expuesto, las funciones de estas dependencias pasarán a ser asumidas por los ministerios del Interior, Defensa y Relaciones Exteriores, según corresponda.
Además, señaló que varias agencias adscritas a la Presidencia desaparecerán porque, en su concepto, «desarrollan tareas que ya cumplen otras entidades del Gobierno». La única modificación distinta será la de la Consejería Presidencial para las Regiones, que se transformará en una Gerencia de las Regiones con «un enfoque orientado al seguimiento de los compromisos entre el Gobierno nacional y las autoridades territoriales».
Declaraciones del presidente electo Abelardo de la Espriella
Los anuncios se suman a la decisión, comunicada previamente por el presidente electo, de desmontar la política de ‘paz total’ desde el inicio de su mandato. Entre las medidas planteadas figuran «la revisión de los acuerdos y beneficios otorgados durante ese proceso, la reactivación de las órdenes de captura vigentes contra integrantes de grupos armados ilegales y el fortalecimiento de las operaciones de la Fuerza Pública».
En ese mismo contexto, indicó que su administración conformará un equipo especial encargado de ejecutar el desmonte de esa política y de revisar los mecanismos jurídicos que permitieron su implementación. También reiteró que la única alternativa que ofrecerá a quienes integran organizaciones armadas será «el sometimiento a la justicia conforme a la legislación vigente».
¿Qué pasará con los 229 cargos?
Los 229 cargos que serán eliminados corresponden, principalmente, a personal que apoyaba el funcionamiento de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y otras dependencias relacionadas con la política de paz.
Entre sus funciones se encontraban la coordinación de diálogos con grupos armados, el acompañamiento técnico y jurídico a los procesos de negociación, así como labores de seguimiento a los acuerdos y ceses al fuego.
De acuerdo con la información conocida sobre la reestructuración, la supresión de esos puestos generaría un ahorro cercano a los $10.000 millones anuales.
De la Espriella confirmó cambios en la política de ‘paz total’. Foto:IG: @delaespriella_style
El presidente electo aseguró que esos recursos serán redireccionados hacia programas que beneficien a la ciudadanía y al fortalecimiento de la seguridad, mientras «las funciones administrativas que deban mantenerse serán asumidas por los ministerios del Interior, Defensa y Relaciones Exteriores».
