Asesinan a docente Wayuu en zona rural de Uribia: investigan responsables y móvil del crimen.

Luis Alberto Montiel Kohen fue atacado con arma de fuego durante la noche del 30 de septiembre mientras se movilizaba por la vía hacia Katanamana. El educador pertenecía a la Institución Etnoeducativa Integral Rural Katanamana. Su hijo se encontraba con él al momento del ataque.

La violencia volvió a golpear la zona rural de Uribia, La Guajira, con el asesinato del docente Luis Alberto Montiel Kohen, ocurrido durante la noche del miércoles 30 de septiembre en el corredor vial que comunica al municipio con el sector de Katanamana, en la Alta Guajira.

De acuerdo con las informaciones preliminares conocidas hasta ahora, el educador se movilizaba junto a su hijo cuando fue interceptado por hombres armados que le dispararon. Montiel Kohen murió en el lugar como consecuencia de las heridas.

El llamado de auxilio de su hijo

Uno de los elementos que ha generado mayor consternación alrededor del caso es el llamado de auxilio realizado por el menor después del ataque.

Según reportes de medios locales, una persona que transitaba por el sector habría escuchado los gritos del niño, quien pedía ayuda para su padre. Al llegar al sitio encontró al docente sin vida y al menor junto a él.

El hecho ocurrió aproximadamente a las 10:00 de la noche, en un corredor rural que comunica a Uribia con comunidades de la Alta Guajira.

¿Quién era Luis Alberto Montiel Kohen?

Montiel Kohen se desempeñaba como docente de la Institución Etnoeducativa Integral Rural Katanamana, específicamente en la sede Waimpletuu, de acuerdo con los reportes conocidos sobre el caso.

La muerte del educador provocó reacciones dentro de la comunidad educativa. La Secretaría de Educación de Uribia expresó públicamente sus condolencias a los familiares, amigos y allegados del docente y manifestó solidaridad con sus seres queridos.

Investigación abierta

Hasta el momento no se conocen oficialmente las circunstancias que habrían provocado el ataque ni se ha establecido públicamente quiénes serían los responsables.

Tampoco existe, hasta ahora, una versión oficial que permita determinar el móvil del homicidio. Por esa razón, cualquier hipótesis sobre un posible ajuste de cuentas, extorsión, amenazas previas u otra circunstancia debe mantenerse fuera de la información confirmada hasta que las autoridades entreguen resultados de la investigación.

Los organismos competentes deberán establecer cómo ocurrió el ataque, identificar a los responsables y determinar las circunstancias que rodearon el homicidio.

Preocupación por la seguridad en la zona rural

El asesinato ocurre en un contexto de preocupación por hechos de violencia registrados previamente en sectores rurales de Uribia.

En junio de 2026, por ejemplo, las autoridades investigaron el homicidio de un joven de 18 años que había sido reportado como desaparecido después de que, según información preliminar, varios sujetos lo habrían obligado a subir a una motocicleta. Su cuerpo fue encontrado posteriormente en inmediaciones de Katanamana. En ese caso tampoco se había establecido públicamente el móvil ni la identidad de los responsables.

Estos antecedentes permiten dimensionar la preocupación existente en algunas comunidades rurales, pero no permiten establecer que los diferentes homicidios estén relacionados entre sí.

Comunidad educativa reclama esclarecimiento

El asesinato de un docente en una zona rural vuelve a plantear interrogantes sobre las condiciones de seguridad de quienes diariamente deben desplazarse hacia comunidades apartadas para garantizar el servicio educativo.

En este caso, además del esclarecimiento judicial del homicidio, la comunidad educativa y los habitantes de la zona esperan conocer qué medidas de seguridad podrían adoptarse para proteger a docentes, estudiantes y familias que se movilizan por estos corredores rurales.

Por ahora, la investigación continúa y el llamado es a que las autoridades establezcan con prontitud quiénes participaron en el crimen, cuáles fueron sus motivos y bajo qué circunstancias se produjo el ataque.

Mientras avanzan las pesquisas, el municipio de Uribia despide a un educador que perdió la vida mientras se movilizaba por una zona rural donde desarrollaba su actividad profesional.

Salir de la versión móvil