El presidente Abelardo De La Espriella posesionó este martes 1 de septiembre, en Barranquilla, a los nueve magistrados que integrarán el Consejo Nacional Electoral, CNE, durante el periodo 2026-2030, luego de que fueran elegidos por el Congreso de la República el pasado 25 de agosto.
La nueva Sala Plena quedó conformada por Nubia Stella Martínez, del Centro Democrático; Silvio Carrasquilla, del Partido Liberal; Juan Carlos Wills, del Partido Conservador; Juan Felipe Lemos, de La U; José Antonio Parra, de Salvación Nacional; Plinio Alarcón, respaldado por MIRA y Centro Democrático; Gersel Pérez, de Cambio Radical; y por el Pacto Histórico, Cielo Rusinque y Ana Jimena Bautista. La composición fue confirmada tanto por la Presidencia como por el Congreso.
La elección se produjo mediante tres planchas en el Congreso. La primera obtuvo seis curules, la segunda dos y la tercera una, lo que terminó configurando una correlación de fuerzas de siete magistrados respaldados por sectores de la coalición de Gobierno frente a dos del Pacto Histórico.

Un organismo clave para las próximas elecciones
El nuevo CNE tendrá una responsabilidad particularmente relevante de cara al calendario electoral de los próximos años. Entre sus funciones están vigilar, regular y controlar la actividad electoral y política, además de intervenir en asuntos relacionados con partidos, campañas y financiación electoral.
Precisamente, durante la ceremonia, el presidente De La Espriella pidió a los nuevos magistrados actuar con independencia frente a los partidos que respaldaron sus candidaturas y aplicar las normas electorales “a todos sin excepción”. También los invitó a trabajar en propuestas para mejorar el sistema electoral colombiano.
El mandatario aprovechó además su intervención para cuestionar al anterior Gobierno y aseguró que durante el proceso electoral pasado hubo, según su versión, “maniobras”, presiones e intentos de generar incertidumbre alrededor de las elecciones.
De La Espriella afirmó que el Gobierno de Gustavo Petro habría intentado alterar la voluntad popular y sostuvo que finalmente los comicios se realizaron y que la voluntad de los ciudadanos fue respetada. Estas afirmaciones corresponden a la posición expresada por el presidente durante el acto de posesión y deben entenderse dentro del contexto de la confrontación política entre el actual Gobierno y el anterior.
La elección también representa un pulso político
La composición del nuevo CNE ha sido interpretada por analistas y medios como un primer triunfo político del Gobierno de De La Espriella en el Congreso, debido a que la coalición oficialista consiguió siete de los nueve puestos y el Pacto Histórico obtuvo dos.
La Silla Vacía calificó la elección como la primera victoria del Gobierno de De La Espriella en el Congreso, mientras otros medios han destacado que el resultado modificó el equilibrio de fuerzas dentro del organismo electoral.
Sin embargo, esta lectura corresponde al análisis político de la votación y no significa que el CNE deje de ser un órgano institucional con autonomía en sus decisiones.
José Antonio Parra llega al CNE bajo escrutinio
Uno de los nombres que genera especial atención es el de José Antonio Parra, quien antes de llegar a la magistratura se desempeñó como director de Vigilancia e Inspección Electoral del CNE.
Una investigación publicada por La Silla Vacía señala que Parra estuvo relacionado con la estructuración y supervisión de contratos destinados a los testigos electorales. Según esa investigación, existen diferencias estimadas en $182.000 millones frente a referencias de precios de mercado, asunto que es objeto de investigaciones de la Contraloría y la Procuraduría por posibles sobrecostos e irregularidades.
Es importante precisar que la existencia de una investigación no equivale a una declaración de responsabilidad y que cualquier eventual responsabilidad deberá establecerse mediante las autoridades competentes.
La elección de Parra también ha sido relacionada por La Silla Vacía con el respaldo político que habría recibido del ministro del Interior, Rodrigo Lara, y con su cercanía al entonces magistrado Alfonso Campo. Estas son relaciones y hechos señalados por esa investigación periodística, por lo que deben ser atribuidos como tales.
El nuevo reto: recuperar confianza
Con la posesión de los nueve magistrados comienza una nueva etapa para el organismo encargado de vigilar buena parte de las reglas de la competencia política colombiana.
El desafío para la nueva Sala Plena será demostrar que las decisiones sobre partidos, campañas, financiación y procesos electorales se toman con criterios jurídicos, transparencia e independencia, especialmente en un escenario político marcado por una fuerte polarización.




