La gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, denunció públicamente que ella y su familia han sido víctimas de amenazas, intimidaciones y presiones durante los últimos meses, situación que, según afirmó, estaría relacionada con las decisiones que ha tomado para reorganizar la administración departamental y combatir presuntos focos de corrupción.
La mandataria aseguró que las medidas adoptadas buscan fortalecer la transparencia en la gestión pública y recuperar espacios que, de acuerdo con sus declaraciones, habrían sido utilizados para intereses particulares.
«Durante meses he soportado ataques permanentes, amenazas, presiones, descalificaciones, insultos, múltiples humillaciones y una injusta exposición pública que ha intentado quebrantar mi carácter y mi voluntad», expresó Guerra.
Según la gobernadora, algunas oficinas y hospitales del departamento presentaban prácticas que calificó como «focos de corrupción y de negocios personales», razón por la cual emprendió cambios administrativos y ajustes en su equipo de gobierno.
No obstante, Guerra no señaló públicamente a personas o sectores específicos como responsables de las amenazas y explicó que esa información ya fue puesta en conocimiento de las autoridades competentes.
Un mensaje con implicaciones políticas
Las declaraciones de la mandataria han generado atención en el escenario político del Magdalena debido a que llegó a la Gobernación con el respaldo de Fuerza Ciudadana, movimiento que también impulsó la administración de su antecesor, Rafael Martínez, y cuyo principal líder es el exgobernador Carlos Caicedo.
Aunque la gobernadora habló de la necesidad de corregir prácticas administrativas y fortalecer la institucionalidad, en ningún momento atribuyó las intimidaciones a Fuerza Ciudadana ni señaló directamente a alguno de sus dirigentes.
En medio de su pronunciamiento, Guerra reiteró que su administración actúa con autonomía y que su prioridad es el interés general del departamento.
«El Magdalena no tiene dueño. No es de colores, no es de apellidos ni de sectores exclusivos. Gobernar con autonomía, corregir lo que estaba mal, depurar cuando corresponde y poner siempre por delante el interés general tiene sus costos, y estoy dispuesta a asumirlos», afirmó.
«Hay personas que se incomodan»
Un día después de hacer pública la denuncia, la gobernadora confirmó que las amenazas no son recientes y que vienen ocurriendo desde hace varios meses.
«Ya llegó el momento de romper el silencio y hacer pública esta situación», manifestó, al tiempo que reiteró que no revelará los nombres de quienes estarían detrás de las intimidaciones mientras avanzan las investigaciones.
Asimismo, sostuvo que algunas personas se han visto afectadas por la forma en que ha venido ejerciendo el gobierno.
«Hay personas que se incomodan con las maneras de gobernar, pero hoy me reitero: aquí estoy para servir al departamento», indicó.
Rafael Martínez expresa respaldo
Tras conocerse las declaraciones de la gobernadora, el exgobernador Rafael Martínez expresó públicamente su solidaridad y respaldo, al tiempo que le pidió revelar quiénes estarían detrás de las amenazas.
«No estás sola», escribió Martínez en un mensaje dirigido a Guerra, en el que también manifestó la disposición de Fuerza Ciudadana para acompañarla en las denuncias y en las actuaciones judiciales que sean necesarias.
El exmandatario aseguró que el movimiento político que respaldó su elección también está interesado en que los responsables sean identificados y respondan ante la justicia.
Investigación en curso
Hasta el momento, las autoridades no han informado avances sobre las investigaciones relacionadas con las amenazas denunciadas por la gobernadora.
Mientras tanto, las declaraciones de Margarita Guerra han abierto un nuevo debate político en el Magdalena sobre los cambios administrativos impulsados por su gobierno, la autonomía de su gestión y el impacto que estas decisiones podrían estar teniendo al interior del escenario político departamental.


