El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, propuso al presidente Gustavo Petro que Colombia acoja a toda la población carcelaria salvadoreña “incluyendo los llamados presos políticos y cualquier otro caso que considere viole su política del ‘amor y la vida’”.
Bukele resaltó que esta invitación también la hizo previamente a Hillary Clinton, quien también criticó ampliamente el sistema penitenciario de El Salvador.
El mandatario salvadoreño aseguró que su propuesta obedece a lo que sostiene el presidente Petro: que en El Salvador existen campos de concentracion y esto implica » una situación que no admite términos medios, sino decisiones firmes en favor de la dignidad humana“.
La propuesta
“El Salvador está dispuesto a facilitar el traslado del 100% de su población carcelaria, todos, incluyendo los llamados presos políticos y cualquier otro caso que considere viole su política del ‘amor y la vida’”, dijo Bukele.
El mandatario salvadoreño agregó que la única condición es que el traslado sería de todos los presos “porque si se trata de “campos de concentración”, incluso un solo detenido que permanezca allí sería inaceptable.”
“Esta es una oportunidad histórica para consolidar su legado como el libertador que extendió la cuerda firme de la justicia, para sacar a miles del abismo de la exclusión”, cierra el presidente salvadoreño.
¿Qué dijo el presidente Petro?
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, aseguró que las cárceles de El Salvador, donde hay “personas presas inocentes”, son “campos de concentración de población civil” y dijo que allí se está “matando en vida” a miles de jóvenes.
“Tener (…) personas presas inocentes es un crimen contra la humanidad, se trata de campos de concentración de población civil, gente apresada porque tiene un tatuaje o es joven, así no se disminuye una tasa de homicidios porque estás matando en vida a miles de jóvenes presos inocentes y a sus familias”, expresó Petro en X.
Para el mandatario, esa política del Gobierno del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, es “terrorismo y sirve para conseguir apoyo popular ignorante”, mientras que “siguen los ciclos de venganza y más muertes”.
La situación en El Salvador
Lla organización no gubernamental Socorro Jurídico Humanitario (SJH) denunció que la cifra de personas fallecidas en las cárceles de El Salvador tras su detención bajo el régimen de excepción, vigente desde marzo de 2022, se elevó al menos a 512.
El régimen de excepción, una medida implementada para combatir a las pandillas salvadoreñas en una llamada “guerra” contra estas bandas, cumplió el pasado 27 de marzo cuatro años de vigencia entre el respaldo por la reducción “histórica” de homicidios en el país y denuncias de violaciones a derechos humanos y muertes en cárceles.
El presidente Bukele ha defendido la continuidad de esta medida con el respaldo de la Asamblea Legislativa, dominada por el partido gobernante Nuevas Ideas (NI).
Hasta marzo de este año, distintas organizaciones humanitarias contabilizan al menos 6.889 denuncias de víctimas de violaciones de derechos humanos, en un 98 % de los casos por detención arbitraria y en un 75 % con responsabilidad de los agentes de la Policía.


